Nueve parcelas exclusivas donde el vino mexicano más celebrado se convierte en tu vista de cada mañana.
La vida que imaginaste
tiene coordenadas.
"Aquí la noche no se pierde. La Vía Láctea es parte de lo que posees."
Las brisas del Pacífico llegan cada tarde. La sierra guarda el calor. El resultado: condiciones que los enólogos del mundo buscan y que tú tendrás en tu propio terreno.
Cada parcela tiene su propia personalidad. Haz clic para explorar las fotografías.
No empiezas solo. Nuestro equipo de arquitectos especializados en arquitectura vitivinícola diseña contigo la propiedad que siempre imaginaste.